En este momento estás viendo Hotel Stories: 5 hoteles que dejaron huella

Hotel Stories: 5 hoteles que dejaron huella

Hay hoteles que dejan huella, otros sólo son lugares de paso en los que dormimos y desayunamos, pero al final, los que recordamos son los que nos hacen vivir historias que contar. Estas son algunas de las más sonadas, que ocurrieron en hoteles no menos carismáticos que sus huéspedes. Ay, si esas paredes hablaran…

 

🏨 THE PORTOBELLO-LONDON

No apto para clasistas, el hotel Portobello en el noble barrio de Notting Hill, alberga un sinfín de historias protagonizadas por rockstars, modelos, actores y celebridades de todos los colores. El cantante de hard rock Alice Cooper, mandó hacer una cama circular a medida, en la que dormía cuando se alojaba en la habitación 16, hoy santificada como una de las habitaciones de hotel más famosas del mundo. Allí mismo es donde descansa uno de los rumores que mejor envejece a pesar de que el actor lo ha desmentido en numerosas ocasiones: Johnny Depp y Kate Moss tomando un baño espumoso de champán. Su aire victoriano e interiorismo “hippie chic” hacen del Portobello un hotel atemporal y un auténtico must de la capital inglesa.

 

🏨 THE WELLINGTON-MADRID

En los 50 España fascinaba a Hollywood: Ernest Hemingway escribía “Verano Sangriento” en Madrid y se dejaba ver a menudo por la capital junto a sus amigos Pablo Picasso y Luis Miguel Dominguín, de quien decía que era una mezcla entre Don Juan Tenorio y Hamlet. Ava Gardner se puso en la piel de la cantaora gaditana María Vargas en la película de Joseph L. Mankiewitcz “La Condesa Descalza” y se quedó a vivir en La Moraleja, para estar más cerca del torero mejor pagado del mundo. La pareja salía a beberse la ciudad con frecuencia y uno de los lugares que fue testigo de sus interminables juergas fue el hotel Wellington del barrio de Salamanca, donde siempre se hospedaban y en cuyo bar dicen que la apodada por Sinatra “el animal más bello del mundo”, llegó a pedir 25 whiskies on the rocks en una sola noche. La pareja pasaba las noches en el Chicote de Gran Vía, que pronto se hizo famoso en toda España y hoy, sigue intacto, impregnado por el Joie de Vivre de los amantes. Gardner cuenta en sus memorias que nada más verle supo que el diestro estaba hecho para ella y aunque no duraron, serán eternos en el Wellington.

 

🏨 GOLDENEYE-JAMAICA

Cuando Ian Fleming llegó a Jamaica en 1944, no dudó en comprarse un terreno en Oracabessa (Golden Heart), un pequeño y delicioso puerto en el norte de la Isla, un trozo de paz y silencio lejos del mundanal ruido. Inspirado por este entorno paradisiaco y sus desafortunados idilios amorosos, empezó a escribir las aventuras de su Alter Ego, porque James Bond y Fleming, son la misma persona…o casi. Criatura y creador con pronunciada predilección por los Martini (agitados, no mezclados), los coches clásicos (Aston Martin para Bond, Bentley para Fleming) y las mujeres guapas (preferiblemente en bikini y solitarias por alguna playa tropical). 

Al principio la propiedad no tenía agua corriente ni electricidad, lo que no molestaba al aventurero snob, descendiente de una distinguida familia escocesa, que fue periodista y después banquero, antes de poner al servicio de la cancillería su carisma natural y su impecable manera de lucir un esmoquin. Podía adaptarse a cualquier situación, lo que encandilaba a sus  distinguidos amigos Errol Flynn o Katherine Hepburn. Ian acudió a Goldeneye durante 20 años, siempre en la misma época del año, para escribir sus novelas en su escritorio de bambú y su Martini doble. Desde entonces, la propiedad se mantiene tal y como él la dejó;(su escritorio sigue en su habitación y aún hay muebles diseñados por el propio Fleming.

“Dr. No” fue rodada allí y al parecer su protagonista, un tal Sean Connery no le caía en gracia: “¿Un conductor de camiones? No lo creo” dijo cuando supo que Connery estaba haciendo las pruebas para el papel. ¿Qué habría dicho Fleming si supiera que Connery no sólo fue el más Bond de todos los Bond, sino que además la Reina lo hizo caballero de la corte de Inglaterra? Nunca lo sabremos pero sí intuimos lo que diría Bond: “A man is measured by the strengh of his enemies”

 

🏨 THE MARK-MANHATTAN

Este hotelazo de cinco estrellas en plena calle 77 de Madison Avenue, en el exquisito y delirante Manhattan, fue testigo en los 90 de un hecho insólito: Robert Daltrey, cantante de los Who, hace una llamada a recepción a media noche. Los huéspedes alojados en una habitación de la misma planta no le dejan dormir. A él, el destroza-habitaciones de hotel más famoso del mundo del rock. ¿Quién puede estar importunando su sueño? ¿Quién es capaz de superarle en una disciplina prácticamente inventada por él? Nada más y nada menos que la pareja del momento, la heroin chic por excelencia; Kate Moss y el rebelde sin causa Johnny Depp. El actor atravesaba una crisis personal bastante severa cuando conoció a la modelo, causada por la pérdida de su gran amigo River Phoenix, que murió de sobredosis a la entrada de su local en L.A, The Viper Room. A la pareja le encantaba The Mark (no les culpamos) y en su suite tuvo lugar la famosa foto de Johnny tumbado sobre Kate en una cama deshecha que grita “llevamos una resaca del copón pero aun así, tenemos mejor pinta que tú”

 

🏨 HACIENDA SAN MIGUEL REGLA-MEXICO

Este remanso de paz del S.XVII, a una hora de Mexico DF, hacia el norte de Pachuca y rodeada por los templos y pirámides de Teotihuacán y otras maravillas arqueológicas, fue testigo del romance que mantuvieron la artista mexicana Frida Kalho y el revolucionario ruso León Trotsky cuando éste estaba necesitado de refugio político. El matrimonio Kalho-Rivera acogió a Trotsky durante su estadía y en aquellos días, Frida pilló a Rivera engañándola con su hermana menor. Aquello hizo mella en su amor incondicional hacia el muralista y en esas, Trotsky quedaba prendado de Frida y su fuerza vital arrolladora. Su ideología compartida acercó a esta extraña pareja, que tras comenzar su affaire decidió pasar unos días en esta hacienda en la que es fácil imaginar el esplendor cultural de la época: Zapata, Pancho Villa, Chabela Vargas…todos juntos tomando tequila y cantando rancheras. México y su folklore; tradicional y colorido, tan personal…mitad pagano, mitad religioso.

La relación de Frida y León duró lo mismo que su estancia en México pero le dejaría una huella imborrable a pesar de que nunca pudo separarse de Diego; las referencias políticas en sus pinturas aumentaron drásticamente y el mejor ejemplo es la obra “El marxismo dará salud a los enfermos”, que representa un autorretrato de la artista sosteniendo el libro rojo marxista y en su funeral, el féretro de Frida fue cubierto con una bandera con la hoz y el martillo. 

 

Aunque se acaben, hay historias que permanecen en el tiempo, como lo hará para siempre su maravillosa obra pictórica.

Deja una respuesta